lunes, 12 de febrero de 2024

Romeo y Julieta

 



"En Romeo y Julieta, la adaptación cinematográfica que Franco Zeffirelli dirigió en 1968, hay una escena que resume el mensaje moral de la película. Ahí donde la narrativa encuentra una magistral doble ancla, lo visual mostrando la pasión amorosa por un lado mientras la música, por otro, recita un poema que condena la galantería representada. Romeo ha encontrado la perla de su juventud, la Dama, la imagen de un sueño materializado. El baile se anima y alegra a los asistentes con ritmos celestiales. De repente, un cantor cátaro, heraldo de la Verdad, aparece, y se posiciona en el centro de la concurrencia, recitando el tema "What is a youth", una advertencia frente al amor y el deseo de la juventud, frente a la vanidad del hombre en definitiva.

Ante la maravillosa complejidad de los textos de William Shakespeare no es fácil acertar, pero se diría que el relato enfatiza tanto el valor de la belleza y la pureza como signos de un orden primordial y celeste, como su condición de engaño y vana ilusión, no desperdiciando ninguno de los matices de la existencia y de la condición humana para decir la Verdad, y además exponer la gravedad del pecado y de sus consecuencias. Los dos enamorados son, a la vez, redentores para un mundo violento, y víctimas del pecado en el que todos han incurrido. Zeffirelli lo ilustró con deslumbrante (hiriente, quizás) plasticidad y colorido: ver al mundo gobernado por Cupido- Satán, caer en el error de creer que besar los labios del ser puro puede borrar el pecado, respetar la inocencia hasta el extremo de temer contaminarla con el propio pecado, aprender a no sentir ofensa alguna cuando los hombres que no comprenden el verdadero significado de la fuerza acusan de cobardía, deleitarse con la nobleza del joven tímido y apartado del mal, la de la doncella de modales exquisitos y sentido de la obediencia y fidelidad, llorar al ver la nobleza caer ante el impulso de la venganza, ante la desobediencia fruto de una pureza ya condenada a ser pasto de los gusanos. "El odio da mucho que hacer, pero mucho más da el amor". He ahí la lucha entre el ángel y el demonio."

domingo, 28 de enero de 2024

La Niebla (1980)

 



."De la mano de John Carpenter, una fascinante exposición sobre la nocturnidad y el hechizo que conlleva. Desde las doce de la noche a la una de la madrugada, según el tópico establecido, es el tiempo de los espíritus que recorren la oscuridad que a todos nos envuelve a esas horas. En este caso, la niebla, que se presenta como un fenómeno natural, es portadora de figuras fantasmales, expresión del sueño de la realidad, pues la neblina hace que el mundo parezca sumido en un sueño de muerte e inacción, el profundo invierno que nos cierra la visión de algún posible horizonte.

La melancolía, la tristeza, la apatía, los trastornos del sueño, las visiones espectrales, apariciones, y una extraña inquietud anímica suelen estar asociadas a la aparición de la niebla. De hecho, los trabajadores sanitarios de los hospitales pueden dar testimonio de que en noches de niebla - y más todavía si también hay luna llena - a los enfermos les cuesta mucho más conciliar el sueño, se muestran más nerviosos de lo normal, tienen pesadillas, ideas y visiones extrañas"

Arma Letal

 


Taron y el caldero mágico